viernes, 20 de abril de 2012

Miedo

Tengo miedo a dejarme llevar, a ser contigo, a ser tuyo, a ser de ti..
Miedo a enarmorarme, equivocarme y arrepentirme de lo que di.
Miedo a que esto pueda ser perfecto .
Miedo al miedo.
A despertarme junto a ti y que me guste.
A seguir tocandome así y que me encante, miedo a que dejes de hacerlo.
Miedo a tus besos, miedo a tu gusto y tu tacto porque lo ansío.
Miedo a que los segundos sean horas cuando estoy sin ti y las semanas segundos cuando estoy contigo.
Miedo a que la noche sea más infinita a tu lado y las estrellas más brillantes.
Miedo a que no me asuste el silencio porque escucho tu alma.
Miedo a tu olor porque es incomparable con cualquier otro a lo largo de mis días.
Miedo al brillo de tus ojos porque me apuntan al corazón.
Miedo a que veas en mi lo que realmente soy.
Miedo a perderte porque empiezo a necesitarte.
Miedo a la pasión porque me incendia y aviva lo más profundo de mi ser.
Miedo a sentir lo que siento y que no sienta nada por ello.
Miedo a volar entre las nubes y terminar en caída libre.
Miedo a cómo me siento y cruzar las líneas del querer al amar.
Miedo a estar tranquilo y a ser feliz porque no sé cómo se hace.
Miedo a ti. Porque te quiero.



lunes, 16 de abril de 2012

No es fácil.

El ser humano es experto en complicar las cosas, cuando no sentimos tratamos de hacerlo y cuando lo hacemos intentamos convertirlo en un juego.
Los miedos acechan a todo aquello que parece real, perfecto e incluso idílico. Lo que empieza como un juego se va desparramando como un castillo de naipes hasta dejarte ojiplático, de pronto todos tus sentimientos vuelven a caer al suelo dejándote absoluta y completamente desnudo.
¿Y ahora qué? me pregunto. Cuando los sentimientos afloran cuando ya no es un pasatiempos con el que disfrutar de buenos momentos, empiezas a necesitar sus besos, sus caricias, su voz cerca de ti. A lo lejos se ve el abismo, lúgubre y oscuro que saluda, el mismo abismo que se saciará con las lágrimas derramadas por el estigma del desamor.
Es esa imagen la que me atormenta, quiero pararme aquí, no quiero avanzar, sólo quiero una luna, el carro en las estrellas y sus besos impregnándose de mi, el tacto de sus manos inquietas descubriéndome.
Pero no puedo, cada hora cada segundo, cada minuto me siento más y más unido a él. Cada beso me acerca aún más al cielo.
Puedo ver sus ojos contemplándome cuando cierro los míos.
No es fácil para un romántico crónico como yo descubrir a causa de un día sin contacto de ningún tipo, que he caído en la estupidez del enamoramiento. 
No es fácil descubrir que han tardado menos de lo previsto en hacerte perder la cabeza.
No es fácil que de pronto vuelva a encajar tu puzzle con alguien y quieras compartir todo.
No es fácil que al plantearte tu futuro veas su mano.
No es fácil darte cuenta que quieres y te estás enamorando.
No es fácil, pero soy un hombre al que le gustan los retos, puede que dure un mes, dos semanas o toda una vida, puede que pronto ese abismo se alimente de mis lágrimas pero volvería a pasar por aquí, con la misma persona una y mil veces.
Porque qué importa derramar las lágrimas del desamor cuando de pronto observas todo tu mundo aunque sea sólo por un instante, PERFECTO.

martes, 3 de abril de 2012

Simplemente ocurre

Durante meses me he prohibido sentir, ni frío ni calor, ni cariño ni dolor, a veces algo o alguien aparece que derrumba por entero esa muralla que has construido.
Los cimientos del desamor, la psicosis, el odio aun forman parte de mi y no me avergüenzo, la confianza es un lujo que no puedo permitirme, al menos no por el momento.
Sin embargo e inesperadamente, me están rompiendo en pedazos todo escudo. Cuando las palabras llegan más que cualquier físico cuando el acercamiento excita más que la propia excitación, cuando de repente algo se acciona y parece funcionar sin poner más de ti que tu mismo, poco puede hacer un romántico como yo.
Dejarme llevar, vivir y disfrutar son tres placeres que había olvidado, sentir todo esto de nuevo, el nerviosismo, el descontrol por alguien a quién a penas conoces...
Sólo puedo esperar y desear que esta vez sea diferente.

domingo, 1 de abril de 2012

Prometo

Prometo, ayudarte a amar la vida, abrazarte siempre con ternura y tener la paciencia que el amor exige.
Hablar cuando hagan falta palabras y compartir el silencio cuando no.
Vivir al abrigo de tu corazón y llamarlo siempre hogar.
Hay veces que la vida te cierra una puerta, con ella el dolor queda atrás y por una pequeña rendija se isinua una pequeña luz que parece no conformarse, que nos da esperanza para seguir creyendo, aunque no sea la persona ni el lugar, si es una oportunidad.
Aparcar el pasado y dejarte llevar por los senderos más abruptos de la vida con la esperanza de que aunque falles, siempre quedará esa luz.