Creemos que dejamos atrás nuestro pasado pero siempre encuentra el modo de volver a atarnos.
Las relaciones requieren de los tres componentes, del pasado porque es el germen,donde descubriste que esa era la persona, que esas eran las cualidades que querías a tu lado, que ese era el cuerpo que querías ver despertar a tu lado todos los días. El futuro, aunque carente de certeza se empapa de anhelos, deseos y buenas intenciones.
El hoy es quizás el elemento desolador, hay veces que las rachas buenas son permanentes, otras en las que parece que no conseguimos ponernos de acuerdo y resulta imposible no discutir.
Cuando esto pasa, quizás sea el momento de examinar lo que pasa, este es el momento del encontronazo, el choque frontal entre tu ayer y tu hoy, ese momento en el que descubres que quizás sea demasiado pronto para volverte a insmiscuir en una relación, o que descubres que tu sentamiento es tan fuerte que arrastra en ocasiones la razón, o simplemente, que partes de ti se quedaron en el camino y son esas justo las necesarias para que todo funcione, confianza, comprensión o la más importante paciencia.
Los tipos como yo tenemos una enorme capacidad de hilar fino en nuestros momentos asfixiantes y agarofóbicos, esos mismos instantes en el que de forma lo más solemnemente posible nos limitamos a apartarnos del camino de este mundo incansable y nos tomamos un momento para coger aire, para escucharnos o simplemente para dar a nuestra alma y nuestro cuerpo lo que necesita. Comencemos pues....
Soy torpe, lo confieso,
mi cerebro es insaciable e incansable incluso asfixiante,
soy incrédulo, desconfiado e impaciente,
Soy agotador, soy fugitivo, esquivo
Soy el cuerpo herido de un pasado devastador y un alma deseosa de un nuevo destino,
Soy simplemente un cansino.
Todo sucede por una causa, todo se dice con una intención, casi siempre doble,
Nadie puede entenderte y por tanto nadie puede ser capaz de amarte.
Ya no me quedan fuerzas hoy de culpar al mundo de mi soledad, quizás no sea él después de todo el incapaz, sino yo mismo por mi inconformismo exacerbado y mi actual incapacidad para dejarme querer, sin peros ni dudas, ni sombras.