Los cimientos del desamor, la psicosis, el odio aun forman parte de mi y no me avergüenzo, la confianza es un lujo que no puedo permitirme, al menos no por el momento.
Sin embargo e inesperadamente, me están rompiendo en pedazos todo escudo. Cuando las palabras llegan más que cualquier físico cuando el acercamiento excita más que la propia excitación, cuando de repente algo se acciona y parece funcionar sin poner más de ti que tu mismo, poco puede hacer un romántico como yo.
Dejarme llevar, vivir y disfrutar son tres placeres que había olvidado, sentir todo esto de nuevo, el nerviosismo, el descontrol por alguien a quién a penas conoces...
Sólo puedo esperar y desear que esta vez sea diferente.
Deseemos pues
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