Puedo prescindir de los rayos del sol y que mi cuerpo quede inerte.
Puedo vivir sin música, sin sonidos y sin voz
Pueden apagarse las luces de esta ciudad y quedar sometido a la penumbra.
Puedo vivir, sin trajes, camisas o colonias.
Puedo sentarme y ver desaparecer todo lo que me rodea.
Pueden despojarme de mi alma o de lo que quede de ella.
Puedo soltar el freno en una cuesta de noventa grados y dejarme caer.
Puedo lanzarme al abismo y ver mi cuerpo romperse.
Puedo vivir en el vacío, puedo no respirar, puedo ahogarme.
Pueden quitarme el valor, el sueño, el dinero o el alma.
Pero que no me quiten tus besos; que no me quiten tus manos sobre mi cuerpo, tu humedad sobre mis dedos, que no me quiten tu luz, tu cuerpo sobre el mio, tus grandes ojos quietos, que no me quiten la luna sobre nosotros, que no me alejen de ti.
Que me queden tus abrazos, tus caricias y tus risas, que me quede mi idiotez cuando me enfado y tu mueca al marcharme.
Que me dejen fundirme contigo entre cuatro paredes hasta que no quede nada.
Que no te busquen porque me encuentran. Que no te separen de mi porque me asfixio.
Que estés siempre a mi lado. Que tenga tu olor más profundo. Que tenga tu espalda sobre mi dándome calor y tus brazos dándome cariño. Que quedes tu, quede yo, quedemos NOSOTROS
No hay comentarios:
Publicar un comentario