Bloqueas todos tus sentimientos con el único propósito de demostrarte a ti mismo y a los demás que eres fuerte.
Te repites mil veces a lo largo del día que puedes con ello pero cae la noche y sigo perdido.
Mire hacia donde mire, sólo veo sangre y venganza. No queda nada de amor en mi, sólo una enorme sensación de soledad, vacío y tristeza.
Parte de mí se niega a aceptar que he vuelto a las andadas, que la frialdad se ha apoderado de mí y que sólo viendo sufrir alivio mi sufrimiento. Temo no volver a enamorarme no volver a permitir que me conozcan. Mi debilidad está siendo devorada por una sensación absolutamente despreciable.
Días como hoy desearía irme lejos, donde todo el mundo esté a salvo de mí y yo a salvo de mi mismo.
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